El sembrador
Evangelio Mc 4, 1-10; Mt 13,1-9; Lc 8,4-8
Jesús se puso a enseñar de nuevo a orillas del lago. Se reunió tanta gente junto a él, que tuvo que subir a una barca. Se sentó en la barca, dentro del lago, y la gente se quedó en tierra, junto al agua. Él les enseñaba muchas cosas en parábolas. En su instrucción les decía: --Escuchad: Un sembrador salió a sembrar. Al sembrar, una parte de las semillas cayó junto al camino; vinieron los pájaros y se la comieron. Otra parte cayó en terreno rocoso, donde había poca tierra, y enseguida germinó, ya que la tierra era poco profunda; pero, cuando salió el sol, quemó la planta, y se secó, porque no tenía raíces. Otra parte cayó entre espinos; los espinos crecieron y la ahogaron, y no dio fruto. Pero una parte de las semillas cayó en tierra buena, y brotó y creció hasta que dio fruto: unas semillas dieron el treinta, otras el sesenta, y otras el ciento por uno. Y decía: --El que tenga oídos para oír, que oiga.
CONCEPTOS:
La semilla debe morir: La semilla, cuando es plantada, desaparece y se convierte en planta.
PREGUNTAS Y PUNTOS DE REFLEXIÓN
| 1. ¿Por qué Jesús tiene que subir a una barca? |
| 2. Explica qué ocurre en los diferentes lugares donde cae la semilla. |
| 3. La semilla que cae en tierra buena da 30x1, 60x1, 100x1. ¿Qué significa esta expresión? |
| 4. ¿Qué consecuencias podemos sacar de esta parábola? |