La fe de la mujer cananea

Evangelio Mt 15,21-28

Jesús se fue de allí y llegó al territorio de Tiro. Entró en una casa y no quería que nadie lo supiera, pero no pudo pasar desapercibido. Enseguida oyó hablar de él una mujer que tenía una hija poseída por un espíritu maligno, y vino a postrarse a sus pies. La mujer, que era pagana, sirofenicia de origen, rogaba a Jesús que sacara de su hija al demonio. Él le dijo:

--Deja que primero se alimenten los hijos. No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos.

Ella le responde:

--Señor, también los perritos, bajo la mesa, comen las migajas que los hijos dejan caer.

Entonces Jesús le dijo:

--Por haber respondido así, vete, que el demonio ya ha salido de tu hija.

Ella se fue a su casa y encontró a la niña acostada en la cama. El demonio la había dejado.


PREGUNTAS Y PUNTOS DE REFLEXIÓN

1.- La insistencia en la oración: La mujer cananea no se rinde a pesar del silencio inicial de Jesús y de las respuestas aparentemente duras. En tu vida personal, cuando pides algo a Dios y no recibes una respuesta inmediata, ¿te cansas y lo dejas estar, o confías e insistes como esta madre?
2.- La fe ante las dificultades: Jesús parece poner a prueba a la mujer para hacer crecer su fe. A veces, en el camino hacia la Confirmación, pueden aparecer dudas u obstáculos. ¿Crees que las dificultades de la vida son barreras que nos alejan de Dios, u oportunidades para demostrar que nuestra fe es real y fuerte?
3.- Humildad y confianza: La mujer acepta las palabras de Jesús con una gran humildad ("también los perritos comen las migajas que caen de la mesa"). Para recibir los dones del Espíritu Santo, hace falta un corazón humilde. ¿Qué significa para ti ser humilde ante Dios? ¿Es reconocer que todo lo bueno que tenemos es un regalo suyo?
4.- Una fe sin fronteras: Esta mujer era extranjera (pagana), y aun así Jesús alaba su fe diciendo: "¡Mujer, qué grande es tu fe!". La Confirmación te envía a ser testigo en un mundo diverso. ¿Estás dispuesto a ver la presencia de Dios en personas que piensan diferente a ti o que no van a la Iglesia?
5.- El amor que intercede: La cananea no pide nada para ella misma, sino para su hija. La fe nos debe llevar a amar y ayudar a los demás. ¿Cómo puedes tú, a partir de tu confirmación, utilizar tu oración y tus acciones para "ayudar a curar" o consolar a las personas de tu entorno que sufren?