Curación del criado del centurión

Evangelio Mateo 8,5-13 y Lucas 7,1-10

Al entrar en Cafarnaún, se le acercó un centurión suplicándole:

—Señor, mi criado yace en casa paralítico con dolores muy fuertes.

Jesús le dijo:

—Yo iré y le curaré.

Pero el centurión le respondió:

—Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; basta que lo digas de palabra y mi criado quedará sano. Porque yo también soy un hombre bajo autoridad y tengo soldados a mis órdenes; y le digo a uno: «Vete», y va; y a otro: «Ven», y viene; y a mi criado: «Haz esto», y lo hace.

Al oírlo, Jesús se maravilló y dijo a los que le seguían:

—En verdad os digo que en nadie de Israel he encontrado una fe tan grande. Y os digo que muchos de oriente y occidente vendrán y se sentarán a la mesa con Abrahán, Isaac y Jacob en el Reino de los Cielos, mientras que los hijos del Reino serán arrojados a las tinieblas de fuera: allí será el llanto y el rechinar de dientes.

Y le dijo Jesús al centurión:

—Vete y que se haga conforme has creído.

Y en aquel momento quedó sano el criado.


PREGUNTAS Y PUNTOS DE REFLEXIÓN

1.- La humildad de reconocer la propia pequeñez: El centurión dice: "Señor, no soy digno de que entres en mi casa". Estas palabras las repetimos en cada Misa antes de comulgar. ¿Qué crees que significa realmente ser "digno" ante Dios? ¿Es una cuestión de ser perfectos o de reconocer que necesitamos su ayuda?
2.- La fe en la Palabra: El centurión no pide a Jesús que vaya físicamente a su casa; le basta con su Palabra ("di solo una palabra"). En tu vida de fe, ¿confías en las promesas de Jesús que encontramos en el Evangelio, o necesitas siempre "pruebas" o signos extraordinarios para creer?
3.- La autoridad de Jesús: El soldado entiende la autoridad porque él mismo da órdenes. Él ve que Jesús tiene autoridad sobre la enfermedad y la vida. Ahora que te vas a confirmar, ¿quién tiene la autoridad en tu vida? ¿Dejas que la "Palabra" de Jesús dirija tus decisiones como el centurión dirigía a sus soldados?
4.- Una fe que sorprende a Dios: El texto dice que Jesús "se maravilló" de la fe de aquel hombre extranjero. ¿Qué crees que podríamos hacer nosotros hoy para que Jesús se "maravillara" de nuestra fe? ¿Qué actitudes crees que agradan más a Dios en un joven de tu edad?
5.- La Iglesia es universal: Jesús anuncia que muchos vendrán de "oriente y occidente" (de todo el mundo) para sentarse a la mesa del Reino. La Confirmación te hace testigo de una fe universal. ¿Cómo puedes tú ayudar a que tu comunidad o tu grupo de amigos sea un lugar abierto donde todos, vengan de donde vengan, se sientan llamados por Dios?