Purificación de diez leprosos
Evangelio según Lucas (Lc 17,11-19)
De camino a Jerusalén, Jesús pasaba entre Samaria y Galilea. Al entrar en un pueblo, salieron a su encuentro diez leprosos, que se detuvieron a lo lejos y se pusieron a gritar:
--¡Jesús, maestro, ten piedad de nosotros!
Al verlos, Jesús les dijo:
--Id a presentaros a los sacerdotes.
Mientras iban, quedaron limpios de la lepra. Uno de ellos, al ver que había sido sanado, volvió atrás glorificando a Dios a grandes gritos, se postró a los pies de Jesús con el rostro en tierra y le daba gracias.
Aquel hombre era un samaritano. Jesús dijo:
--¿No eran diez los que han quedado limpios? ¿Dónde están los otros nueve? ¿No ha habido nadie que volviera para dar gloria a Dios fuera de este extranjero?
Y le dijo:
--Levántate y vete: tu fe te ha salvado.
PREGUNTAS Y PUNTOS DE REFLEXIÓN
| 1. ¿Por qué los diez leprosos "se detienen a lo lejos"? ¿Sabes qué pasaba con estos enfermos antiguamente? |
| 2. Jesús les pide que vayan a presentarse a los sacerdotes. ¿Era esto peligroso? ¿Por qué? |
| 3. ¿Por qué Jesús no les dice que queden curados directamente? |
| 4. Jesús se queja de que no vuelvan a dar gracias. ¿Crees que necesitaba el reconocimiento o lo decía por ellos? |
| 5. ¿Qué significa que la fe ha salvado al samaritano si los otros nueve también se habían curado de la lepra? |