15 de Agosto Asunción de la Virgen María a los Cielos en cuerpo y alma

Importancia de la Fiesta

    La solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María se celebra el 15 de agosto. Es la fiesta mariana más importante, en la que celebramos que María, al término de su vida terrenal, fue elevada en cuerpo y alma a la gloria celestial. A diferencia de la Ascensión de Jesús (quien sube por su propio poder), María es asunta, es decir, llevada o atraída por el amor de su Hijo.
  • • Esta fiesta es una "ventana" a nuestro propio futuro y tiene un significado teológico inmenso:
  • • La victoria total sobre la muerte: María es la primera criatura humana que goza ya de la resurrección plena. Su asunción nos garantiza que la promesa de Jesús de "resucitar en el último día" es real.
  • • Dignidad del cuerpo: Nos recuerda que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo y que está destinado a la gloria. La fe cristiana no es solo para el "alma", sino para la persona entera.
  • • María como Madre y Reina: Al estar en el cielo, María no se aleja de nosotros, sino que, como dice el Catecismo, su intercesión es mucho más eficaz. Es nuestra "abogada" que nos espera en la meta.
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Consejos prácticos para orar durante esta fiesta

    La oración en la Asunción debe ser de esperanza y confianza filial:
  • 1. Orar con el "Magníficat": Es el canto de alegría de María (Lucas 1, 46-55). Rézalo identificándote con ella: "Proclama mi alma la grandeza del Señor...". Es la oración de quien reconoce que Dios hace obras grandes en los pequeños.
  • 2. Pedir la gracia de la "buena muerte": La Asunción nos invita a no tener miedo al final de la vida. Ora pidiendo a la Virgen que nos acompañe "ahora y en la hora de nuestra muerte", para que ese paso sea un encuentro de amor.
  • 3. Mirar al Cielo en medio de las pruebas: Cuando te sientas agobiado por los problemas de la tierra, dedica un momento a orar mirando al cielo (física o espiritualmente). Recuerda que nuestra verdadera patria es la celestial. Dile: "Madre, ayúdame a no perder de vista la meta".
  • 4. El Santo Rosario (Misterios Gloriosos): Medita con especial atención el cuarto misterio (La Asunción) y el quinto (La Coronación). Siente la alegría de un hijo que ve a su madre ser honrada y premiada.
  • 5. Ofrecer flores o un gesto de belleza: Como es una fiesta de luz y gloria, es tradición llevar flores a la Virgen. En tu oración, ofrece la "flor" de una virtud que quieras cultivar (paciencia, pureza, alegría).