La solemnidad del Corpus Christi (el Cuerpo y la Sangre de Cristo) se celebra el jueves posterior a la Santísima Trinidad (o el domingo siguiente en muchos países). Es la fiesta en la que la Iglesia manifiesta públicamente su fe en la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía. Mientras que el Jueves Santo celebramos la institución de la Eucaristía en un ambiente de intimidad y entrega, el Corpus es una explosión de alegría y gratitud pública.
Importancia de la Fiesta
- La relevancia del Corpus Christi es vital para entender la vida cristiana:
- • Presencia Real: No celebramos un símbolo o un recuerdo, sino que creemos que Jesús está "viva, real y sustancialmente" presente bajo las especies del pan y del vino.
- • Alimento para el camino: Nos recuerda que Dios no se quedó lejos, sino que se hizo "pan de vida" para fortalecernos en nuestra jornada diaria.
- • La Iglesia como Cuerpo: Al comulgar del mismo Pan, nos convertimos en lo que recibimos: el Cuerpo místico de Cristo en el mundo.
- • Manifestación pública: Las procesiones del Corpus dicen al mundo que Dios camina con su pueblo por las calles donde vivimos, trabajamos y sufrimos.
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Consejos prácticos para orar durante el Corpus Christi.
- Esta es la fiesta de la adoración y el asombro. Aquí tienes cómo vivirla:
- 1. Hacer una "Visita al Santísimo": Si tienes una capilla de adoración cerca, dedica un tiempo a estar simplemente en silencio ante la custodia. No hace falta decir mucho; basta la mirada. Como decía aquel campesino al cura de Ars: "Yo le miro y Él me mira".
- 2. Comunión Espiritual: Si por alguna razón no puedes comulgar sacramentalmente, haz una comunión espiritual con fervor: "Señor, quisiera recibirte con aquella pureza, humildad y devoción con que te recibió tu Santísima Madre".
- 3. Orar con el himno "Pange Lingua" (Canta Lengua): Es el himno escrito por Santo Tomás de Aquino para esta fiesta. La estrofa final, el Tantum Ergo, es una de las oraciones más potentes para reconocer el misterio que los sentidos no alcanzan a ver.
- 4. Ofrecer tu vida como "Pan": En tu oración, ofrece tus manos, tus pies y tu tiempo para que Cristo pueda seguir actuando a través de ti. Di: "Señor, que yo también me deje partir y repartir por los demás, como Tú lo haces en la Eucaristía".
- 5. Acompañar en la Procesión: Si hay procesión en tu ciudad, camina con actitud de oración, pidiendo bendiciones para las casas, los comercios y las personas por las que pase el Señor. Es un momento para orar por las necesidades de tu comunidad.