El Tiempo Pascual no es simplemente una "extensión" de la Semana Santa, sino un solo día festivo que se prolonga durante siete semanas. Es el tiempo de la Presencia del Resucitado entre nosotros y la preparación para la llegada del Espíritu Santo.
1. La Octava de Pascua: El Domingo que dura ocho días
Importancia de la Fiesta
- Son los primeros ocho días del tiempo pascual. La Iglesia los celebra como si fueran un solo y único día Pasqual.
- La alegría de la Resurrección es tan inmensa que no cabe en 24 horas. Cada día de esta semana es, litúrgicamente, un "Domingo de Resurrección"
Consejos para orar
- 1. Lectura de los Relatos de Aparición: Lee cada día los evangelios que narran cómo Jesús se apareció a María Magdalena, a los discípulos de Emaús y a los apóstoles. Siente que se te aparece a ti también.
- 2. Fiesta de la Misericordia: El segundo domingo es el de la Divina Misericordia. Ora confiando en que la Resurrección es el triunfo del perdón sobre el pecado.
2. El Tiempo de la Presencia: Caminar con el Resucitado
Durante las semanas siguientes, la liturgia nos muestra a un Jesús que come con sus amigos, los consuela y les explica las Escrituras.
Importancia de la Fiesta
- Jesús demuestra que su cuerpo ha resucitado de verdad. No es un fantasma; es el mismo que murió, pero ahora glorioso. Nos enseña a ver lo cotidiano con ojos nuevos.
Consejos para orar
- 1. Reconocerle en la Fracción del Pan: En cada Eucaristía, haz un acto de fe consciente: "Señor, creo que estás vivo y presente aquí".
- 2. Vía Lucis (Camino de la Luz): Así como en Cuaresma rezamos el Vía Crucis, en Pascua puedes rezar el Vía Lucis, meditando las 14 estaciones del triunfo de Jesús.
3. La Ascensión: El Cielo toca la Tierra
Se celebra a los 40 días de la Resurrección (aunque a veces se traslada al domingo siguiente).
Importancia de la Fiesta
- Jesús vuelve al Padre, pero no para abandonarnos, sino para abrirnos el camino. Nuestra humanidad entra en el cielo con Él. Comienza el tiempo de la Iglesia y de la misión.
Consejos para orar
- ◦ Mirar al Cielo, actuar en la Tierra: Pide la gracia de vivir con la esperanza puesta en la vida eterna, pero con las manos ocupadas en construir el Reino de Dios aquí.
- ◦ Oración por la Misión: Dile a Jesús: "Señor, ahora yo soy tus pies y tus manos. Envíame a donde necesites que lleve tu luz"