El perdón de los pecados
DOCTRINA
Este es el artículo del Credo que toca más de cerca nuestra fragilidad. Es el "puerto de llegada" para quien se siente cansado y el punto de partida para quien desea renovarse.
1. El perdón como "Segunda Creación"
Para la fe, el perdón no es solo "hacer la vista gorda". Es un acto creador: el pecado nos desfigura, pero el perdón de Dios nos reconstruye y nos devuelve la belleza original del alma.
2. Los dos pulmones: Bautismo y Reconciliación
El Bautismo nos limpia una vez, pero la Iglesia sabe que seguimos tropezando. Por eso existe la Confesión, que es como un "Bautismo laborioso" que nos permite volver a casa cuantas veces sea necesario.
Como dice el Papa Francisco: "Dios nunca se cansa de perdonar, somos nosotros los que nos cansamos de pedir perdón".
3. Un poder delegado
Es un misterio profundo que Dios haya querido canalizar su perdón a través de seres humanos. Jesús dijo a los apóstoles: "A quienes les perdonen los pecados, les quedan perdonados" (Jn 20, 23). Esto nos recuerda que el pecado hiere a la comunidad y el perdón también pasa por un signo visible en ella.
4. Perdonados para perdonar
No podemos decir "creo en el perdón" y guardar rencor eterno. El perdón recibido debe fluir hacia los demás; si se corta en nosotros, el circuito se rompe. Creer en el perdón es creer que las personas pueden cambiar.