Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos
DOCTRINA
1. El triunfo definitivo del Bien
La historia no es un ciclo sin fin ni camina hacia el caos; tiene una meta. La venida de Jesús significa que Dios pondrá "cada cosa en su sitio".
Es el momento en que la verdad saldrá a la luz y el amor de Dios triunfará sobre todo lo que destruye al ser humano. El mal, la injusticia y la muerte no tienen la última palabra.
2. El Juicio es sobre el Amor
A veces imaginamos un tribunal aterrador, pero el criterio es claro: "¿Tuve hambre y me disteis de comer?". El juicio no es un examen de conocimientos, sino de coherencia de vida.
Jesús, el Juez, es el mismo que dio su vida por nosotros. Es un juicio lleno de misericordia donde importa cuánto abrimos el corazón a los demás.
3. "Vivos y muertos": Responsabilidad eterna
Nadie queda fuera del plan de Dios. Nuestras acciones tienen un eco en la eternidad. Es también un consuelo para quienes sufrieron injusticias y murieron sin ver justicia en este mundo: la encontrarán plenamente en Cristo.
4. Vigilancia gozosa
No sabemos el "cuándo", y eso nos impulsa a vivir el presente con intensidad. La espera de su venida no debe paralizarnos, sino motivarnos a mejorar el mundo hoy.