Fue crucificado, muerto y sepultado
DOCTRINA
1. La Crucifixión: El "Escándalo" de la Cruz
En la antigüedad, la cruz era el suplicio más infame, reservado a esclavos y sediciosos. Al elegirla, Jesús se solidariza con el sufrimiento humano más extremo y la humillación total.
La cruz es el nuevo "Árbol de la Vida". Lo que fue instrumento de muerte se convierte en victoria. Es el sacrificio voluntario del "Cordero de Dios" que quita el pecado del mundo.
2. La Muerte Real: "Muerto"
Es vital afirmar que Jesús murió de verdad. No fue un desmayo ni una apariencia. Su alma se separó de su cuerpo, como ocurre en toda muerte humana.
Si Cristo no hubiera muerto realmente, su resurrección sería un truco. Él santifica el paso de la muerte al experimentarlo en carne propia, dándonos esperanza real de vida eterna.
3. La Sepultura: "Sepultado"
La sepultura es el sello de la muerte y el preludio del gran silencio del Sábado Santo. El cuerpo de Cristo permaneció en la tumba, pero siempre unido a su Persona Divina.
4. El Descenso a los Infiernos
Este punto (el Sheol) significa que Jesús bajó a buscar a los justos que habían muerto antes que Él (como Adán, Noé o Abraham) para abrirles las puertas del Cielo. Nadie se queda fuera de su oferta de salvación.