Padeció bajo el poder de Poncio Pilato
DOCTRINA
1. El "anclaje" en la historia real
Esta es la única mención a un personaje contemporáneo a Jesús (además de María) en el Credo. Jesús no es un mito ni un símbolo abstracto; su ejecución fue un hecho histórico documentado.
Al mencionar a Pilato, la Iglesia afirma que la salvación ocurrió en un tiempo y lugar concretos. Dios se somete a la historia humana para redimirla desde dentro.
2. El misterio de la "Pasión"
La palabra "padeció" resume todo el dolor físico, mental y espiritual de Cristo. Dios no es indiferente al sufrimiento humano, porque Él mismo lo experimentó en su propia carne.
Jesús transforma el dolor en un camino de entrega. Nos enseña que el dolor no es un castigo, sino un lugar donde Dios mismo estuvo presente.
3. La aparente derrota frente al poder
Pilato representa el poder político y judicial. Ante él, Jesús parece débil y silencioso. Sin embargo, el verdadero poder no es el que quita la vida (Pilato), sino el que la entrega voluntariamente (Jesús).
4. La responsabilidad compartida
Pilato se "lava las manos", simbolizando la indiferencia. Este punto nos invita a reflexionar: ¿Cuántas veces nos lavamos las manos ante la injusticia por comodidad?