Rey de reyes, Señor de señores; este domingo terminamos el año litúrgico.
La pregunta es:
¿Amas a Dios más que el año pasado o has hecho como el cangrejo y vas hacia atrás?
Ponte manos a la obra de una vez para conseguir que reine en tu corazón.
¡Tú puedes! Pide ayuda si no sabes cómo.