46. El regreso del exilio: Esdras y Nehemías reconstruyen las murallas
Tras setenta años de exilio en Babilonia, la historia de Israel da un giro providencial. En el año 538 a.C., el rey Ciro de Persia conquistó Babilonia y, movido por Dios, promulgó un edicto permitiendo que los judíos regresaran a su tierra. Este regreso no fue un evento único, sino un proceso largo y difícil liderado por dos figuras clave: Esdras, el sacerdote y escriba, y Nehemías, el gobernador.
El regreso fue agridulce. Al llegar a Jerusalén, los exiliados encontraron una ciudad en ruinas, el Templo de Salomón destruido y las murallas derribadas. Bajo el liderazgo de Zorobabel, se reconstruyó primero el Altar y un segundo Templo, mucho más modesto que el anterior. Pero la verdadera reconstrucción espiritual y física vendría años después con Esdras y Nehemías.
Nehemías, que era copero del rey Artajerjes, sintió un dolor profundo al saber que "la muralla de Jerusalén está en ruinas y sus puertas consumidas por el fuego". Con permiso del rey, viajó a la ciudad y organizó al pueblo para la reconstrucción. Fue una obra épica: los trabajadores tenían que trabajar con una mano en la herramienta y la otra en la espada, pues los pueblos vecinos los atacaban constantemente para detener la obra. En tan solo cincuenta y dos días, gracias a una fe inquebrantable y un esfuerzo heroico, las murallas volvieron a rodear la Ciudad Santa.
Una vez protegida la ciudad, llegó el turno de Esdras. En una asamblea multitudinaria junto a la Puerta de las Aguas, Esdras sacó el Libro de la Ley (la Torá) y lo leyó desde el amanecer hasta el mediodía. El pueblo, al escuchar la Palabra de Dios tras décadas de olvido, rompió a llorar de emoción y arrepentimiento. Esdras y Nehemías les consolaron diciendo: "No estén tristes, porque la alegría del Señor es nuestra fortaleza". Celebraron la Fiesta de los Tabernáculos y renovaron solemnemente la Alianza con Dios, comprometiéndose a vivir como un pueblo santo.
Puntos clave según la Biblia
- La reconstrucción desde la oración: La Bíblia destaca que Nehemías no dio un paso sin orar primero. Su ejemplo enseña que cualquier proyecto humano (trabajo, familia, apostolado) debe estar cimentado en el diálogo con Dios para tener éxito espiritual.
- La centralidad de la Palabra de Dios: El episodio de la lectura de la Ley es fundamental. Los comentaristas bíblicos subrayan que el pueblo de Dios no se define solo por una tierra o unas murallas, sino por la escucha y el cumplimiento de la Palabra. La Biblia es el verdadero hogar del creyente.
- La "Alegría del Señor": Se resalta la famosa frase de Nehemías. Enseña que la verdadera alegría cristiana no es la ausencia de problemas (Jerusalén seguía siendo pobre y pequeña), sino la seguridad de que Dios está presente y nos ha perdonado.
- Pueblo de Dios y separación del pecado: Esdras insistió mucho en que el pueblo debía purificarse de las costumbres paganas. La Bíblia explica que esto no es intolerancia, sino la necesidad de preservar la propia identidad espiritual para no perder la fe en medio de un mundo que no conoce a Dios.
- Prefiguración de la Iglesia: La reconstrucción de Jerusalén es vista por los padres citados en la Bíblia como una imagen de la edificación de la Iglesia. Cada cristiano tiene "una mano en la obra y otra en la lucha", trabajando por el Reino de Dios mientras se defiende de las tentaciones y dificultades del mundo.
Texto bíblico
Consulta los textos bíblicos sobre la reconstrucción y la lectura de la Ley aquí: Conferencia Episcopal Española - Nehemías 8 (Lectura de la Ley)
Actividades de Reflexión: Esdras y Nehemías
| 1. Comprensión del Texto: Describe cómo fue el trabajo de reconstrucción de las murallas bajo el mando de Nehemías: ¿A qué dificultades se enfrentaron y en cuánto tiempo lograron terminar la obra? |
| 2. La Palabra de Dios como Fundamento: Cuando Esdras leyó la Ley, el pueblo lloró de emoción. ¿Cómo explica la doctrina católica que la Biblia no es solo un libro de historia, sino la Palabra viva de Dios que debe guiar la vida de todo bautizado? |
| 3. La "Alegría del Señor": Nehemías dijo al pueblo: "La alegría del Señor es vuestra fortaleza". ¿Cómo se diferencia la alegría cristiana, basada en la presencia de Dios, de la simple felicidad externa que depende de que todo nos vaya bien? |
| 4. Aplicación Catequética: Los constructores tenían "una mano en la herramienta y otra en la espada". ¿Cómo puedes tú hoy trabajar en tus tareas diarias (estudio, deporte, casa) y al mismo tiempo "luchar" espiritualmente para no caer en tentaciones o malos hábitos? |
| 5. Compromiso de Fe: Nehemías comenzó su misión con una oración profunda antes de hablar con el rey. ¿De qué manera puedes tú incorporar la oración antes de tomar decisiones importantes o comenzar proyectos nuevos en tu vida? |