39. Jonás y la ballena: la paciencia de Dios con los pecadores (Libro de Jonás)

El libro de Jonás es uno de los relatos más cautivadores de la Biblia. A diferencia de otros libros proféticos que contienen largos discursos, este se centra en la historia del profeta mismo, un hombre muy humano que intenta huir de Dios, pero que termina aprendiendo una lección inolvidable sobre la misericordia.

Hacia el siglo VIII a.C., Dios llamó a Jonás con una misión difícil: ir a Nínive, la capital del imperio asirio (enemigos acérrimos de Israel), y anunciarles que su maldad había colmado la paciencia divina. Jonás, en lugar de obedecer, sintió miedo y rencor. No quería que los ninivitas se arrepintieran; quería que fueran castigados. Por eso, huyó en dirección contraria, embarcándose hacia Tarsis (en el extremo opuesto del mundo conocido).

Durante la travesía, se desató una tormenta tan violenta que el barco estaba a punto de naufragar. Los marineros, aterrorizados, echaron suertes para saber quién era el culpable de aquella desgracia, y la suerte cayó sobre Jonás. Él confesó que huía del Señor y les pidió que lo arrojaran al mar para que la tormenta cesara. Al hacerlo, el mar se calmó, pero Dios no dejó que Jonás muriera: "Dispuso el Señor un gran pez que se tragó a Jonás; y Jonás estuvo en el vientre del pez tres días y tres noches".

Desde las profundidades del mar y del vientre del pez, Jonás oró con arrepentimiento. Entonces, el pez lo vomitó en la orilla. Dios le dio una segunda oportunidad y Jonás, esta vez sí, fue a Nínive. Al recorrer la gran ciudad gritando que en cuarenta días sería destruida, ocurrió algo increíble: desde el rey hasta el más humilde de los habitantes creyeron en Dios, ayunaron y se vistieron de saco en señal de penitencia.

Al ver su arrepentimiento, Dios se compadeció y no los destruyó. Jonás, lejos de alegrarse, se enfadó mucho. Se sentó a las afueras de la ciudad a esperar el desastre y Dios hizo crecer una planta de ricino para darle sombra. Al día siguiente, la planta se secó y Jonás volvió a quejarse. Dios le dio entonces la gran lección: "Tú te lamentas por una planta que no te costó trabajo... ¿y no querrías que yo tenga lástima de Nínive, donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben distinguir su derecha de su izquierda?".

Puntos clave según la Biblia


Texto bíblico

Puedes consultar la fuente original aquí: Conferencia Episcopal Española - Jonás (Misión y renuncia inicial)

Actividades de Reflexión

1. Comprensión del Texto: ¿Por qué Jonás no quería ir a Nínive y qué ocurrió cuando finalmente predicó?
2. Contenido Doctrinal: ¿Qué relación establece Jesús entre la estancia de Jonás en el vientre del pez y su propio misterio pascual?
3. Aplicación Catequética: Jonás se enfadó porque Dios perdonó a sus enemigos. ¿Te ha costado alegrarte del bien de alguien que no te cae bien? ¿Qué nos enseña Dios al respecto?
4. Segundas oportunidades: El texto menciona que "la palabra del Señor vino a Jonás por segunda vez". ¿Qué mensaje de esperanza ofrece esto a alguien que siente que ha fallado definitivamente en la fe?
5. Compromiso de Fe: A veces intentamos "embarcarnos hacia Tarsis" para huir de nuestras responsabilidades cristianas. ¿Qué crees que te está pidiendo Dios hoy en tu vida a lo que quizás estás intentando poner excusas?