31. La sabiduría del Rey Salomón (1 Reyes 3)

Al comienzo de su reinado, Salomón fue al santuario de Gabaón para ofrecer sacrificios a Dios. Aquella noche, Dios se le apareció en sueños y le hizo una propuesta increíble, casi como un cheque en blanco: "Pídeme lo que quieras que yo te dé". Salomón, que era muy joven y se sentía abrumado por la responsabilidad de gobernar a un pueblo tan numeroso, no pidió riquezas, ni una vida larga, ni la muerte de sus enemigos. Con gran humildad, le dijo a Dios: "Soy solo un muchacho y no sé cómo actuar... Da, pues, a tu siervo un corazón sabio para juzgar a tu pueblo y para discernir entre el bien y el mal".

A Dios le agradó tanto que Salomón no buscara su propio beneficio, que le respondió: "Por haber pedido esto, te doy un corazón sabio y prudente como no lo ha tenido nadie antes ni lo tendrá después. Y además, te doy lo que no has pedido: riquezas y gloria".

Poco después, esta sabiduría fue puesta a prueba con el famoso juicio de las dos madres. Dos mujeres vivían en la misma casa y ambas habían dado a luz un bebé con pocos días de diferencia. Una noche, uno de los niños murió y su madre, al darse cuenta, cambió su hijo muerto por el vivo de la otra mujer mientras esta dormía. Al despertar, ambas reclamaban al niño vivo como suyo ante el Rey. No había testigos ni pruebas de ADN. Salomón, inspirado, ordenó: "Traigan una espada y partan al niño vivo en dos; denle la mitad a una y la mitad a la otra".

En ese momento, la verdadera madre, movida por un amor desesperado, gritó: "¡No, mi señor! Denle a ella el niño vivo, pero no lo maten". La otra, en cambio, decía: "Ni para mí ni para ti; que lo partan". Salomón entonces dictó sentencia: "Entreguen el niño a la primera mujer, porque ella es su verdadera madre". Todo Israel se llenó de asombro ante la sabiduría que Dios le había dado a su rey para administrar justicia.

Puntos clave según la Biblia


Texto bíblico

Consulta el texto bíblico sobre la sabiduría de Salomón aquí: Conferencia Episcopal Española - 1 Reyes 3

Actividades de Reflexión: 1 Reyes 3

1. Comprensión del Texto: Cuando Dios le ofreció a Salomón pedir lo que quisiera, ¿qué fue exactamente lo que solicitó el joven rey y qué lección dio a través del juicio de las dos madres?
2. La Sabiduría como Don del Espíritu Santo: El texto explica que la sabiduría no es solo acumular datos, sino "ver con los ojos de Dios". ¿Cómo ayuda este don del Espíritu Santo a un cristiano para discernir entre el bien y el mal en su vida diaria?
3. El modelo de Oración de Petición: Los comentarios de Navarra proponen la oración de Salomón como un modelo ideal. ¿Por qué es más importante pedir a Dios virtudes (como la prudencia o la paciencia) que bienes materiales o éxito personal?
4. Aplicación Catequética: En el juicio, la verdadera madre prefiere perder a su hijo antes de que muera. ¿De qué manera este sacrificio refleja el amor de Dios hacia nosotros y qué nos enseña sobre el verdadero significado de amar sin poseer?
5. Compromiso de Fe: Salomón entendía su autoridad como un servicio a Dios. Si tú tienes alguna responsabilidad (ser delegado, hermano mayor, capitán de equipo, etc.), ¿cómo puedes ejercerla con humildad, recordando que debes servir a los demás y no a ti mismo?