18. El becerro de oro (Éxodo 32)
Esta es una de las partes más tristes del Éxodo, porque ocurre justo después de que el pueblo prometiera ser fiel a Dios. Nos enseña lo frágiles que somos los seres humanos y lo rápido que olvidamos las cosas buenas cuando nos falta paciencia.
Moisés llevaba cuarenta días en la cima del monte hablando con Dios. Para el pueblo, que estaba abajo esperando, cuarenta días les pareció una eternidad. Empezaron a ponerse nerviosos y a pensar que Moisés había muerto o que Dios los había abandonado en el desierto. En lugar de rezar y esperar, fueron a buscar a Aarón y le exigieron: "Haznos un dios que camine delante de nosotros, porque no sabemos qué ha sido de ese Moisés".
Aarón, dejándose llevar por el miedo a la multitud, cometió un grave error: les pidió sus pendientes de oro, los fundió y fabricó la figura de un becerro de oro. El pueblo, entusiasmado, empezó a gritar: "¡Este es tu dios, Israel, el que te sacó de Egipto!". Organizaron una fiesta salvaje, con bailes y banquetes, adorando a una estatua de metal que ellos mismos habían fabricado, olvidando al Dios vivo que los había salvado del Mar Rojo.
Cuando Moisés bajó de la montaña con las Tablas de la Ley en sus manos y vio aquel espectáculo, se llenó de una indignación santa. Estaba tan dolido por la traición del pueblo que lanzó las tablas contra el suelo y las rompió en mil pedazos, simbolizando que el pueblo había roto su "contrato" de amistad con Dios. Moisés destruyó el ídolo, pero luego, en un gesto de amor increíble, volvió a subir al monte para suplicar a Dios que perdonara al pueblo: "Si vas a castigarlos, bórrame a mí también de tu libro", le dijo. Dios, conmovido por la oración de Moisés, perdonó una vez más a su pueblo y mandó escribir unas nuevas Tablas de la Ley.
Puntos clave según la Biblia
- La tentación de la idolatría: La Bíblia explica que los israelitas no querían "dejar" a Dios, sino fabricarse un dios que pudieran ver y manejar a su antojo. Hoy en día, el "becerro de oro" puede ser el dinero, la fama o el móvil, cuando dejamos que esas cosas ocupen el lugar de Dios.
- La falta de paciencia: El pecado del pueblo empezó por no saber esperar los tiempos de Dios. La fe requiere saber confiar incluso cuando parece que Dios está en silencio.
- Moisés como intercesor: Este es un punto muy hermoso. Moisés se pone en medio de Dios y del pueblo para pedir perdón. Es una imagen de lo que hace Jesús, quien intercede por nosotros ante el Padre cuando nos equivocamos.
- La gravedad del pecado: Romper las tablas de la ley muestra que nuestras malas acciones tienen consecuencias reales y rompen nuestra relación con lo sagrado.
- Un Dios de segundas oportunidades: Aunque el pecado fue muy grave, la Bíblia destaca que la misericordia de Dios es mayor que nuestra infidelidad. Dios siempre está dispuesto a renovar la alianza si hay arrepentimiento.
Texto bíblico
Consulta el texto bíblico del becerro de oro aquí: Conferencia Episcopal Española - Éxodo 32
Actividades de Reflexión: Éxodo 32-34
| 1. Comprensión del Texto: ¿Por qué el pueblo decidió fabricar un ídolo de oro mientras Moisés estaba en la montaña y qué gesto realizó Moisés con las Tablas de la Ley al ver lo que estaba ocurriendo en el campamento? |
| 2. Contenido Doctrinal: El texto describe la "indignación santa" de Moisés y su papel como intercesor. ¿De qué manera la oración de Moisés pidiendo perdón por el pueblo prefigura la misión de Jesucristo ante Dios Padre? |
| 3. La naturaleza de la Idolatría: Según los puntos clave, el pecado del pueblo no fue querer dejar a Dios, sino querer un "dios manejable". Explica desde la doctrina católica por qué intentar manipular a Dios o sustituirlo por cosas materiales rompe la Alianza. |
| 4. Aplicación Catequética: Los israelitas fallaron por falta de paciencia durante el silencio de Dios. ¿Cómo puedes fortalecer tu fe para seguir confiando en el Señor cuando sientes que tus oraciones no tienen una respuesta inmediata? |
| 5. Compromiso de Fe: Hoy en día existen muchos "becerros de oro" modernos (el dinero, la tecnología, la búsqueda de fama). ¿Qué cosas en tu vida diaria podrían estar ocupando el lugar que le corresponde a Dios y qué puedes hacer para volver a ponerlo en el centro? |