13. La zarza ardiendo (Éxodo 3)

Para entender por qué Moisés acabó hablando con Dios en una zarza en medio de la nada, primero tenemos que saber qué pasó en su juventud. Aunque vivía como un príncipe en el palacio del Faraón, Moisés sabía que era hebreo. Un día, al ver cómo un capataz egipcio golpeaba brutalmente a un esclavo israelita, Moisés perdió los estribos y, en un arranque de rabia, mató al egipcio.

Cuando el Faraón se enteró, ordenó su muerte. Moisés, muerto de miedo y sintiéndose un fracasado que no encajaba ni con los egipcios ni con los suyos, tuvo que huir al desierto de Madián. Allí pasó de vivir entre lujos a ser un simple pastor de ovejas durante 40 años. Se casó, tuvo hijos y aprendió la humildad y la paciencia que da el desierto. Fue precisamente allí, cuando ya era un anciano de 80 años y pensaba que su vida no tenía más sorpresas, donde Dios lo estaba esperando.

Un día, mientras Moisés llevaba el rebaño cerca del monte Horeb, vio algo asombroso: una zarza que ardía con un fuego intenso, pero que no se consumía. Las hojas seguían verdes y las ramas intactas a pesar de las llamas. Llevado por la curiosidad, se acercó, y de pronto escuchó una voz que salía del fuego: "¡Moisés, Moisés! Quítate las sandalias, porque el lugar que pisas es tierra sagrada".

Dios se presentó como el Dios de sus padres, de Abraham, de Isaac y de Jacob. Le dijo que había escuchado los gritos de dolor de su pueblo en Egipto y que había decidido bajar para liberarlos. Pero lo más sorprendente fue el "encargo": "Ahora, ve, yo te envío al Faraón para que saques a mi pueblo". Moisés, que recordaba su pasado y que además era tartamudo, se asustó y puso mil excusas. Pero Dios le prometió: "Yo estaré contigo".

En ese momento, Moisés hizo una pregunta clave: "¿Cuál es tu nombre?". Y Dios le respondió con una frase misteriosa y poderosa que cambió la historia: "YO SOY EL QUE SOY" (Yahvé). Con ese nombre y una vara de pastor en la mano que ahora tenía el poder de Dios, Moisés dejó su vida tranquila en el desierto para regresar a Egipto y enfrentarse al imperio más poderoso del mundo, no con armas, sino con la fuerza de la palabra divina.

Puntos clave según la Biblia


Texto bíblico

Consulta el texto bíblico de la zarza ardiente aquí: Conferencia Episcopal Española - Éxodo 3

Actividades de Reflexión: Éxodo 3

1. Comprensión del Texto: ¿Qué fenómeno extraordinario llamó la atención de Moisés en el monte Horeb y qué nombre misterioso le reveló Dios cuando este le preguntó cómo debía llamarlo ante los israelitas?
2. El Nombre Divino: El texto explica que "Yo soy el que soy" (Yahvé) significa que Dios es el único que existe por sí mismo. ¿Qué importancia tiene para la fe católica saber que Dios no es un ser lejano, sino alguien "presente" que actúa en la historia?
3. Simbología de la Zarza: Explica el significado doctrinal de la zarza que arde sin consumirse. ¿Cómo representa este símbolo tanto la naturaleza de Dios como la resistencia del pueblo de Israel en medio del sufrimiento?
4. Aplicación Catequética: Dios le pide a Moisés que se quite las sandalias porque pisa "tierra sagrada". En tu vida de oración y cuando entras en una iglesia, ¿qué gestos de respeto o actitudes internas te ayudan a reconocer que estás ante la presencia de Dios?
5. Compromiso de Fe: Moisés puso excusas porque se sentía débil y era tartamudo, pero Dios le prometió: "Yo estaré contigo". ¿Qué misión crees que Dios te pide hoy en tu familia o colegio y cómo te ayuda saber que Él te da la fuerza necesaria a pesar de tus limitaciones?